MADURACIÓN LENTA. COSECHA RÁPIDA.

Nuestro proceso comenzó el momento en que nuestros primeros árboles fueron plantados. La luz, las condiciones del suelo, la brisa y la lluvia ofrecen un clima ideal para la lenta maduración de las aceitunas en el árbol, lo que maximiza la intensidad y concentración de sabores. Nuestra Almazara recibe las aceitunas en su nivel de madurez ideal y los transforma en aceite de oliva extra fresco.

Nuestro aceite es controlado estrictamente en cada paso, a través de un proceso continuo de recepción, molienda, extracción y almacenamiento, con el fin de lograr un producto de calidad Premium.